
Aunque la IA todavía no ha logrado grandes avances médicos por sí sola, la industria ya la usa para ahorrar tiempo, costes y acelerar ensayos.

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La inteligencia artificial (IA) aún no ha resuelto el reto más complejo del desarrollo de medicamentos: descubrir nuevas moléculas capaces de transformar la medicina. Sin embargo, ya está cambiando de forma significativa las fases menos visibles del proceso farmacéutico, según directivos de grandes compañías del sector.
Durante la reciente Conferencia de Atención Médica de JP Morgan, recogida por Reuters, ejecutivos de siete grandes farmacéuticas y seis biotecnológicas coincidieron en que la IA está ayudando a agilizar tareas clave como la identificación de pacientes y centros para ensayos clínicos, así como la redacción y gestión de documentación para los reguladores. Estos avances permiten ahorrar semanas de trabajo intensivo y reducir la dependencia de progresos manuales y contratistas externos. Y es que desarrollar un nuevo medicamento puede llevar hasta diez años y costar alrededor de 2.000 millones de dólares (1.720 millones de euros).
Desarrollar un nuevo medicamento puede llevar hasta diez años y costar alrededor de 2.000 millones de dólares
Uno de los mayores cuellos de botella es la gestión de miles de documentos regulatorios, que deben mantenerse coherentes entre distintos países. Según Reuters, AstraZeneca confirma que esta tarea consume enormes recursos. La IA permite compilar, cotejar y actualizar esta información con mayor rapidez y precisión.
También está transformando la inscripción de ensayos clínicos, tradicionalmente descrita como un embudo con fugas por el abandono de participantes. Startups apoyadas por capital de riesgo utilizan IA para mejorar el alcance, la educación, la selección y la programación de pacientes.
Está transformando la inscripción de ensayos clínicos
Otras compañías como GSK, Genmab o ITM también reportan ahorros de tiempo y millones en costes, así como planes para automatizar análisis de datos, informes clínicos y formatos regulatorios. No obstante, los analistas advierten que todavía pasarán entre uno y tres años antes de poder medir con claridad el impacto total de la IA en la velocidad del desarrollo de fármacos.
Mientras tanto, la gran expectativa sigue siendo el llamado “fármaco de IA”. Para algunos líderes del sector, esa promesa aún no se ha materializado plenamente, aunque aseguran que esas moléculas ya podrían estar en desarrollo.