El nuevo presidente propone elevar la inversión pública en sanidad, situar a España entre los primeros países europeos en acceso a la innovación y convertir la investigación biomédica y la autonomía estratégica en políticas de Estado

consalud.es / Juan López-Belmonte, en su discurso como nuevo presidente de Farmaindustria
Juan López-Belmonte Encina presidirá Farmaindustria durante los próximos dos años. El presidente y consejero delegado de Laboratorios Rovi ha sido elegido por la Asamblea General Extraordinaria de la Asociación —celebrada este jueves en Madrid— para suceder en el cargo a Fina Lladós, directora general de Amgen Iberia, que ha presidido Farmaindustria los dos últimos años.
López-Belmonte regresa a la Presidencia de Farmaindustria seis años después de asumirla por primera vez, en octubre de 2020, en plena pandemia. En su discurso de investidura ha destacado el valor de una Asociación capaz de “convertir la diversidad de las compañías en fortaleza” y de “trasladar una voz única ante las administraciones, los agentes sanitarios, los pacientes y la sociedad”.
El nuevo presidente ha señalado que su mandato comienza esta vez en un escenario internacional mucho más convulso, donde las tensiones geopolíticas y la necesidad de reforzar las capacidades científicas e industriales ha hecho del sector de la industria farmacéutica una prioridad estratégica para los países. “El medicamento ya no es sólo una cuestión sanitaria, sino también económica, industrial y de seguridad. La pandemia nos enseñó que contar con capacidades científicas e industriales propias es una condición de la autonomía sanitaria fundamental”.
“Si ya somos líderes en ensayos clínicos, podemos serlo también en acceso real”
TRES COMPROMISOS PARA IMPULSAR EL LIDERAZGO EN ESPAÑA
En este contexto, y ante las próximas elecciones generales, el presidente de Farmaindustria ha anunciado el objetivo de trasladar a los partidos políticos que la próxima legislatura sea la de la competitividad biomédica, con una propuesta para que España lidere Europa en salud, innovación y autonomía estratégica, basada en tres compromisos para el próximo Gobierno.
En primer lugar, ha propuesto alcanzar un acuerdo de legislatura que permita elevar en un punto del PIB la inversión pública en sanidad para converger con los países europeos más avanzados. Este esfuerzo permitiría reforzar las plantillas, la tecnología y las infraestructuras sanitarias, avanzar en la medición de resultados en salud y generalizar fórmulas de financiación vinculadas al valor.
En segundo lugar, ha reclamado una Estrategia Nacional de Acceso a la Innovación que sitúe a los pacientes españoles entre los primeros de Europa en el acceso a los nuevos medicamentos. La propuesta contempla financiar las innovaciones en menos de 180 días, establecer una vía rápida de 90 días para los tratamientos prioritarios y reducir prácticamente a cero las diferencias entre comunidades autónomas. “Si ya somos líderes en ensayos clínicos, podemos serlo también en acceso real: un paciente no puede esperar más por su medicamento innovador en una comunidad autónoma que en otra”, ha destacado.
“La competencia por atraer inversión se produce en tiempo real y no espera a los calendarios políticos”
El tercer compromiso pasa por convertir la investigación biomédica y la autonomía estratégica en políticas de Estado. Para ello, Farmaindustria propone consolidar el liderazgo español en ensayos clínicos, impulsar el uso secundario de los datos sanitarios y los centros de innovación digital, mejorar el marco para la inversión industrial y reforzar la seguridad del suministro mediante reservas y capacidades estratégicas. El objetivo planteado es movilizar hasta 21.500 millones de euros de inversión de la industria farmacéutica entre 2027 y 2030 y alcanzar los 81.000 empleos directos al final de ese periodo.
“Detrás de estas propuestas hay una idea de fondo que llevamos años defendiendo y que seguiré defendiendo con la misma convicción: el medicamento no es un gasto, es una inversión en salud, en empleo cualificado, en exportaciones y en capacidad estratégica para el país”, ha asegurado Juan López-Belmonte.
El presidente ha recordado que España cuenta con “fortalezas suficientes” para aprovechar esta oportunidad: su liderazgo europeo en ensayos clínicos con nuevos medicamentos, una red de más de 180 plantas de producción y la Estrategia de la Industria Farmacéutica, la primera política sectorial de estas características desarrollada conjuntamente por varios ministerios y el sector. El reto, ha concluido, es que la Estrategia “se traduzca cuanto antes en medidas concretas”, porque “la competencia por atraer inversión se produce en tiempo real y no espera a los calendarios políticos”.